Cómo circular con nieve en la carretera

06/02/2018   Consejos

En plena ola de frío, recopilamos una serie de consejos que os serán de utilidad si tenéis previsto algún desplazamiento por carreteras que pasen por zonas con elevado riesgo de nevadas.

El principal problema que trae consigo la nieve en la carretera es que el vehículo se desliza más fácilmente y no tiene tracción suficiente, lo que hace que sea más difícil controlarlo. Para evitar situaciones peligrosas, es importante llevar encendidas las luces de cruce, así como las antiniebla si es necesario. De la misma forma, tampoco conviene usar en exceso el embrague. Si aun así no conseguimos controlar el coche y las ruedas patinan al arrancar, se hace necesario meter directamente la segunda marcha para incorporarse a la circulación. Sobra decir que en ningún caso es recomendable frenar bruscamente. La conducción en la nieve requiere una gestión pausada tanto del volante como de los pedales. 

En condiciones adversas, hay que bajar la velocidad y evitar adelantamientos. También es conveniente revisar de vez en cuando el estado de las pastillas de freno, presionando el pedal suavemente, siempre y cuando las condiciones de la vía y la circulación lo permitan.

Neumáticos de invierno

Si la nieve es abundante, hay que recordar que hoy en día la ley permite circular con neumáticos de invierno como alternativa a las cadenas tradicionales, más complicadas de usar. 

Los neumáticos de invierno son neumáticos diseñados para funcionar de forma óptima cuando las temperaturas son inferiores a 7ºC o la climatología es adversa. La principal diferencia entre un neumático de invierno y uno de verano es el tipo de dibujo, que en el caso de los de invierno favorece la evacuación de agua, nieve o barro, además del compuesto que se utiliza para que el neumático sea efectivo, tenga mayor agarre y sea más seguro. Para que el neumático sea considerado de nieve tienen que aparecer las siglas M+S (Mud and Snow), que significan "barro y nieve". 

Neumáticos de invierno

En el caso de que nos encontremos con una placa de hielo, lo que se debe evitar bajo cualquier circunstancia es frenar, especialmente si el vehículo no dispone de un sistema antibloqueo de frenos (ABS). Por el contrario, si se acelera fuerte se puede producir un sobreviraje (bloqueo de las ruedas traseras) o un subviraje (ruedas delanteras). Lo más recomendable en estos casos es mantener una velocidad constante.

Aunque, como hemos comentado, los neumáticos de invierno son una alternativa a las cadenas, conviene recordar, si vamos a usarlas, que éstas deben ponerse siempre en el eje motriz del vehículo. Con ellas hay que circular de manera suave, evitando acelerones y frenadas bruscas, guardar siempre la distancia de seguridad y no superar los 50 kilómetros por hora de velocidad. Una vez la nieve haya desaparecido, lo recomendable es quitar las cadenas, ya que circular con ellas puede resultar incluso peligroso.