Nuestra historia

La industria automovilística en España. En los años cincuenta se inició un cambio importante en el uso y fabricación de automóviles en España. El gobierno de Estados Unidos rompió el aislamiento en que estaba la España vencedora de la guerra civil y prestó ayuda alimenticia y financiera a cambio de la concesión de bases militares en territorio español.

Al mismo tiempo se produjeron acuerdos con la industria automovilística, especialmente italiana y francesa. Aunque con retraso sobre otros países europeos, habíamos entrado de lleno en la época de la automoción en España.

Este auge automovilístico trajo como consecuencia inmediata la necesidad de más y mejores talleres de reparación y de empresas de automoción, que suministrasen a estos talleres los recambios e instrumentos necesarios. En este contexto nació en 1965 RECAMBIOS REGUEIRA, el germen de lo que hoy es AD GRUPO REGUEIRA.

Nacimiento de la empresa: del local comercial en la ciudad al polígono industrial.

Nuestro primer local, situado en Juan Flórez, tenía unos cien metros cuadrados y pronto se vio la necesidad de ampliarlo. Al no ser posible hacerlo en locales contiguos recurrimos a uno próximo, en la calle Eugenio Carré. Posteriormente, ante la necesidad de nuevos espacios y la demanda de más y mejores servicios, nos trasladamos al polígono industrial de A Grela-Bens en el año 1978.

En esos años, tanto los talleres de reparación como las empresas suministradoras, se establecían en bajos comerciales distribuidos por la ciudad. No se conocía el concepto de “polígono industrial”, que surgiría años después ante la demanda de suelo industrial y la necesidad de establecer normas para alejar las industrias nocivas, molestas o peligrosas, de las zonas habitadas o residenciales.

Calle Juan Flórez en la década de los sesenta.
Mostrador Juan Flórez años sesenta.

Del torno y la fresa a las nuevas tecnologías del automóvil

Los talleres de los años de posguerra se veían obligados a la continua reparación de piezas usadas y deterioradas, cuando no a su propia fabricación, ante la escasez de recambios. El uso de herramientas como el torno y la fresa se hacía imprescindible.

Poco a poco se fueron fabricando recambios de automóvil, al mismo tiempo que se fue incrementando el costo de la mano de obra, con lo que resultaba más cara la reparación de la pieza deteriorada que la sustitución por una nueva.

Hoy en día los mecánicos pasan a tener un papel diferente. Su principal actividad es el cambio o sustitución de componentes y sobre todo el diagnóstico de averías. Estableciendo un símil podríamos decir que hoy los mecánicos son los médicos de nuestros vehículos.

Por todo lo anterior y unido a la necesidad de mejorar la productividad y la calidad de servicio, en AD GRUPO REGUEIRA creamos el departamento de maquinaria y centro de formación, dotando así a nuestros clientes tanto de herramientas para el diagnóstico de averías, como un lugar donde pueden reciclarse en las más modernas tecnologías.

Siguiendo este criterio, hemos tratado de proveer al taller de todas las herramientas que puedan necesitar de servicios informáticos, asesoramiento en comunicaciones, apoyo en campañas de publicidad y marketing, abanderamiento y pintado de talleres.

Cuando nosotros nos establecimos, observamos la gran pérdida de tiempo que les suponía a los talleres el continuo desplazamiento a la tienda de recambio, que era una responsabilidad que cubría el mismo mecánico. Enseguida vimos la necesidad de mejorar el servicio mediante el reparto a los talleres, en lo que hemos sido pioneros y todavía hoy lo consideramos como una de las máximas de nuestra empresa. Muestra de ello son los 123 furgones de reparto, 65 vehículos comerciales y las 47 motocicletas, además de los 42 puntos de venta que nos permiten tener un surtido de artículos lo más próximo posible de nuestros clientes.

El personal

El personal es la base y la parte más importante de nuestra empresa. El número de personas que trabajan o han trabajado para AD GRUPO REGUEIRA ha ido progresando paralelamente al crecimiento y a las necesidades de la empresa.

A medida que se han ido abarcando nuevos campos y se ha avanzado en la diversificación y especialización de nuestros productos, el personal se ha ido adaptando y perfeccionando al mismo tiempo. Sin su integración empresarial no hubiéramos podido alcanzar el nivel de liderazgo que hoy ostentamos. Vaya para ellos nuestro más sincero reconocimiento.

El número de personas que trabajan en la empresa ha ido evolucionando desde un solo empleado en los primeros tiempos de Juan Flórez, hasta los más de 400 trabajadores actuales, distribuidos en nuestras sucursales.

Queremos dedicar nuestra gratitud muy especial a ese primer trabajador de nuestra empresa, José Luis López Currás, que aunque empezó muy joven con nosotros, ya era un especialista en recambios de la época por haber trabajado anteriormente en otra conocida empresa del mundo del automóvil y la automoción. También queremos dedicar un especial agradecimiento a José Antonio “Pepe” Gómez, quien venía a pasar un par de años y acabó jubilándose después de 33 años en esta casa, dejando una larga trayectoria de éxitos profesionales y personales.

Por parte de todo el personal de la empresa y muy especialmente por parte de la gente que estamos confeccionando esta página, nos gustaría hacer un punto y aparte para reconocer al fundador y aún hoy el alma de esta empresa Ramón Regueira Ramos.