Cuida y protege la carrocería de tu coche en verano

13/07/2018   Consejos

El verano tiene muchas cosas buenas: sol, calor, vacaciones... Pero todo ello tiene implicaciones no tan positivas en los vehículos. En este post enumeramos algunas de las buenas prácticas para cuidar la pintura y carrocería de tu coche para que el sol, la arena o los insectos, entre otros elementos, no afecten a tu vehículo y éste llegue al final de la temporada estival con su mejor cara.

Coche pintura verano

Lo primero es proteger la carrocería del sol, de la misma forma que lo hacemos con nuestra piel. A pesar de que las actuales pinturas para el automóvil son mucho más resistentes a los rayos ultravioletas, no debemos olvidar que la radiación UV acelera el envejecimiento de todo tipo de superficies, repercutiendo negativamente en el brillo e intensidad originales de la pintura. Cubrirlo con lonas o evitar las zonas en las que incida la luz directamente en la medida de lo posible son algunas soluciones.

En esta época, la mayoría de las personas optan por la playa y las zonas de costa para pasar sus vacaciones. Si es tu caso, deberás tener en cuenta que la arena y la salinidad pueden tener repercusiones en la belleza de la pintura de tu coche. Para evitarlo, se debe intentar no circular por las playas o por zonas en las que se acumule la arena, pero, si ya es tarde y el coche se ha ensuciado, hay que intentar eliminar con cuidado los restos de arena, usando agua y sin frotar, para no dañar la pintura. 

Además, la salinidad puede favorecer la corrosión, por eso lo mejor es lavar el coche tras una jornada de playa. En general, la limpieza del vehículo es algo muy recomendado en esta época. De hecho, los expertos recomiendan hacerlo al menos una vez por semana, usando para ello productos específicos y evitando las horas de más calor: nunca se debe dejar que el coche se seque al sol. 

Otro de los consejos más importantes es eliminar cuanto antes los insectos que se hayan quedado pegados al vehículo y las deposiciones de pájaros, ya que pueden dañar de forma irreversible la pintura, acelerando el sol y el calor ese proceso. Algo similar ocurre con los golpes o arañazos de la carrocería. Por pequeños que sean, es recomendable repararlos cuanto antes, ya que esas zonas serán más propensas a sufrir problemas más graves, como la corrosión. 

Si tienes dudas sobre los cuidados que precisa tu vehículo, ponte en contacto con tu taller especialista en carrocería y déjate asesorar por los mejores expertos. ¡Tu coche te lo agradecerá!