La seguridad y la salud laboral en los talleres de reparación

26/04/2019   Consejos

El domingo 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, por lo que nos parece una buena ocasión para recordar las buenas prácticas que deben seguir los trabajadores de todos los sectores, y en particular de los talleres de reparación, para evitar riesgos.

Todas las empresas, independientemente de su tamaño, deben aplicar una serie de prácticas de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) destinadas a mejorar las condiciones de trabajo y reducir los riesgos para la seguridad y la salud de sus trabajadores. La dirección debe velar por que se cumpla la normativa, que el personal esté cualificado e informado de los riesgos de su puesto y de cómo evitarlos, y que las instalaciones, equipamientos y materiales sean adecuados.

Taller mecánico elevador

Caídas, golpes y otras lesiones, inhalación de sustancias tóxicas, contacto con productos químicos… Son varios los riesgos asociados a la actividad de los talleres, por lo que a continuación detallamos una serie de recomendaciones para garantizar la seguridad y la salud de los operarios:

- Orden y limpieza del taller. Es muy importante que el espacio de trabajo esté correctamente ordenado y las zonas de paso de vehículos y personas se mantengan libres de obstáculos, minimizando así el riesgo de accidentes por golpes, caídas y atropellos. Las vías de acceso y las áreas de trabajo deben estar correctamente señalizadas. En cuanto a los residuos de sustancias peligrosas, estos deberán ser recogidos, tratados o eliminados como recomiende el fabricante.

Taller mecánico seguridad

- Gases de combustión de los motores de explosión. Para minimizar las emisiones, es recomendable captar los humos de combustión directamente del tubo de escape del vehículo, mediante sondas ajustadas al mismo. Esto debe hacerse con el vehículo parado y el motor encendido, revisando que la manguera de la sonda no tenga agujeros ni cortes para evitar fugas. Aquí, la ventilación del taller es vital.

- Manejo de los disolventes. Los disolventes pueden provocar diversas afecciones, por lo que es imprescindible usar guantes de protección. Debe evitarse la limpieza de las manos o de cualquier otra parte del cuerpo con disolvente, gasolina y derivados, usando en su lugar agua y jabón. Como los contaminantes pueden entrar también por vía respiratoria, hay que usar mascarilla. Los recipientes que contengan disolventes deberán permanecer cerrados y ser almacenados lejos de cualquier fuente de ignición. La intoxicación leve por disolventes tiene un efecto narcótico, por lo que, si algún trabajador presenta esos síntomas, deberá notificarlo inmediatamente al encargado. Enfermos renales, hepáticos o anémicos deben evitar estas sustancias.

- Soldadura oxiacetilénica. Uno de los comportamientos más inseguros de esta actividad es la manipulación incorrecta de las botellas, que nunca deben someterse a golpes, caídas o agresiones mecánicas ni a las inclemencias del tiempo, ya que pueden deteriorarse. Los equipos de soldadura deben ser empleados solo por personal especializado, que usará equipos de protección respiratoria combinados con sistemas de extracción localizada de gases. Los Equipos de Protección Individual (EPI) necesarios son los guantes de soldador, la pantalla para soldadura, gafas de seguridad, botas de seguridad, ropa de trabajo, mandil de soldador y protectores respiratorios.

- Trabajos bajo un vehículo. Además de los riesgos derivados de posturas forzadas, está el de desplome del vehículo o de alguno de sus componentes sobre el trabajador. El método más seguro de izado es un elevador. El operario solo se meterá debajo del automóvil si es estrictamente necesario. En el uso de los gatos hidráulicos se utilizarán los caballetes como elemento de protección, comprobando su estabilidad antes de levantar el vehículo. Nunca deben usarse como elementos de sujeción y soporte accesorios que no hayan sido concebidos para ello.