Once consejos para que tu coche sobreviva al invierno

31/10/2019   Consejos

Aunque estos días el termómetro nos está dando una tregua, el invierno está a la vuelta de la esquina y tenemos que estar preparados para la lluvia y el frío. Si nosotros sufrimos las consecuencias del mal tiempo, nuestros coches no iban a ser menos, por lo que ahí van unos pequeños consejos que conviene tener en cuenta en esta época del año para evitar problemas.

Cuida tu coche en invierno

Hay una serie de elementos del vehículo, vitales para la seguridad, a los que hay que prestar especial atención:

- Batería: en los meses fríos, la batería sufre un desgaste adicional, ya que las necesidades energéticas del motor son mucho mayores. Esto puede empeorar si se realizan muchos trayectos urbanos con paradas intermitentes y en aquellos vehículos que incorporan la tecnología start-stop, que exige un mayor rendimiento. Si la batería no está en condiciones óptimas, el frío hará que carezca de la potencia necesaria para arrancar el vehículo. Hay que comprobar la carga, el estado de los bornes y el nivel del agua y, además, es recomendable llevar unas pinzas por si se descargara, lo que nos puede sacar de más de un apuro. De todas formas, si existe la más mínima sospecha de que su funcionamiento no es el adecuado, lo mejor es sustituirla.

- Líquido refrigerante/anticongelante: es muy importante comprobar su nivel y color. Si presenta un tono sucio o traslúcido, suele indicar cierto deterioro, por lo que es necesario cambiarlo.

- Motor: al arrancar el coche, es muy importante esperar unos minutos a que el motor y sus fluidos principales (aceite, líquido de dirección, líquido de frenos, etc.) alcancen una temperatura mínima, ya que empezar a circular en frío puede provocar daños graves en las piezas móviles del motor.

- Neumáticos: si ya es recomendable revisarlos durante todo el año para garantizar su profundidad y agarre, en invierno esto es todavía más aconsejable. Los neumáticos son el único contacto del coche con la carretera, y la lluvia, el hielo y la nieve son sus principales enemigos. Existen neumáticos específicamente diseñados para el invierno, así como los all season, con características que los hacen aptos para cualquier condición climática.

- Aceite: el aceite se espesa con el frío, por lo que la lubricación del motor va más lenta. Por ello, realizar un cambio de aceite nos ayudará a tener el coche en buenas condiciones. Como norma general, debemos sustituirlo cada dos años o 20.000 kilómetros, pero esto puede variar dependiendo del modelo del vehículo, uso, antigüedad… Acude a tu taller de confianza para que revise el nivel y estado del aceite e indique si es recomendable su sustitución para circular con garantías.

- Limpiaparabrisas: es fundamental para la seguridad mantener el parabrisas en perfectas condiciones, lo que asegurará la máxima visibilidad durante la conducción. Si nos encontramos en una zona con heladas frecuentes y nuestro coche duerme en la calle o pasa muchas horas a la intemperie, un buen consejo es levantar las escobillas para evitar que la goma se adhiera a la luna, lo que puede provocar su rotura. En cuanto al líquido lavaparabrisas, es necesario comprobar que aguante en estado líquido varios grados bajo cero, porque en caso contrario no desarrollará correctamente su función.

- Circuito de aire y calefacción: hay que asegurarse también del buen estado de la calefacción, comprobando que no haya residuos depositados en el radiador que puedan dar lugar a obstrucciones, comprometiendo seriamente su funcionamiento. Una de las soluciones es limpiarlo con productos desincrustantes, pero la mejor opción siempre es acudir a un taller de confianza para que realice el mantenimiento del coche, además de una limpieza meticulosa del radiador de calefacción y de todo el circuito de refrigeración. ¡Reemplazar el radiador puede llegar a ser muy costoso! 

- Alumbrado: en épocas de frío, es frecuente la aparición de niebla, especialmente a primera hora de la mañana o por la noche, lo que compromete la visibilidad y dificulta seriamente la conducción. Los faros antiniebla son, por lo tanto, un elemento básico para la seguridad, por lo que hay que asegurarse de que estén en perfecto estado.

- Amortiguadores y frenos: estas piezas merecen un capítulo aparte. Un mal estado del sistema de suspensión puede incrementar el riesgo de sufrir aquaplanning. Por otro lado, los chirridos al frenar pueden deberse a un mal estado de las pastillas o discos, mientras que las vibraciones pueden estar ocasionadas por una deformación en los discos de freno

- Accesorios de invierno: es aconsejable llevar en el interior del vehículo una paleta para rascar la escarcha acumulada en las lunas. Las cadenas de nieve para los neumáticos o una funda para proteger el coche de las bajas temperaturas son otros accesorios que pueden ayudarnos a cuidar nuestro coche en esta época del año.

Y, por supuesto, el último consejo, pero no el menos importante, es la precaución a la hora de conducir. Respetar la señalización, descansar debidamente, llevar toda la documentación en orden, estar informados sobre las previsiones meteorológicas y el estado de las carreteras… son consejos que debemos tener siempre muy presentes, tanto en cortos como en largos desplazamientos y en todas las épocas del año, pero especialmente en invierno.

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