PON A PUNTO TU COCHE PARA EL INVIERNO

27/12/2016   Consejos

Aunque en algunos puntos del país parece que el frío se resiste a aparecer, el invierno ha llegado para quedarse y tu coche debe estar preparado para hacerle frente. Información, precaución y prevención son las tres premisas que se deben tener en cuenta.

Si vas a hacer un viaje, infórmate previamente sobre el estado de las vías. Tendrás acceso a esta información en páginas como la de la Dirección General de Tráfico (DGT) y de la previsión meteorológica. Una vez en carretera reduce la velocidad y pon precaución, en especial si circulas sobre superficies deslizantes o durante un temporal. Algunas recomendaciones generales:

  - Evita el cambio de carriles y los adelantamientos si no son imprescindibles.

  - Sigue el trazo de las roderas de otros vehículos para reconocer con mayor facilidad el recorrido de la carretera y las maniobras que han  realizado otros coches (como, por ejemplo, el trazado de una curva, o para detectar obstáculos en la calzada).

  - No frenes ni des volantazos bruscos para controlar el coche. Lo mejor es conducir de forma  suave y anticiparte para tener tiempo de reacción.

  - Si la carretera está helada, aumenta la distancia de seguridad.

  - En carreteras con hielo o cuesta abajo reduce a una marcha menor antes de lo habitual, lo que te permitirá reducir la velocidad sin brusquedades.

Uno de los mayores problemas de esta época del año es la visibilidad. En invierno hay menos horas de luz, a lo que se suman fenómenos como la lluvia, la niebla... Por ello, conviene que, antes de arrancar, limpies tu coche de posibles restos de nieve, hielo o barro que se puedan adherir al techo o los cristales. También es importante deshielar el parabrisas, evitar la humedad o usar las luces antiniebla en caso de lluvia intensa o nevada. 

Coche invierno

Para la puesta al punto del coche, es necesario revisar algunos elementos:

- Anticongelante: es vital para la protección del circuito de refrigeración. Se recomienda utilizar el de rango UNE más alto y cambiarlo cada dos años o cada 40.000 kilómetros.

- Neumáticos: revisa el mantenimiento, la presión y el dibujo de las gomas (en invierno no debería ser inferior a 3 mm.). A pesar de que los neumáticos de invierno son muy recomendables, en el caso de no usarlos es imprescindible llevar cadenas.

- Batería: comprueba que su nivel de carga es el adecuado antes de salir. Revisa los bornes; una vez limpios, y para evitar que se forme sulfato sobre ellos, deben untarse con grasa especial.

- Pinzas: aunque son imprescindibles todo el año, el frío descarga las baterías, ya que su temperatura óptima de funcionamiento es de 25º C.

- Limpiaparabrisas: cámbialos si hacen ruido al funcionar o no despejan correctamente.

- El aceite: para las zonas frías se recomiendan los de viscosidad baja, para mejorar la resistencia del motor.

Es el momento también de revisar a fondo toda la mecánica de tu coche: cables, bujías... Amortiguadores, calefacción y circuito de aire y accesorios de emergencia también juegan un papel fundamental. Ante todo, recuerda siempre que lo mejor es prevenir.

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